Cierra tus ojos e imagina la realidad, llena de color y definida suavemente sobre tu piel; ¿lo tienes?, ahora conoces a Víctor Zetall, que desde Room 7 (Zaragoza), es capaz de presentar piezas inundadas de detalles únicos que llevan a resultados espectaculares en la piel.

Víctor ya apuntaba maneras, manifestando sus intenciones de futuro desde bien pequeño. “De niño (y aún hoy día) me encantaban dos cosas: los dinosaurios y la pintura. Recuerdo que siempre cuando nos preguntaban en el colegio que qué queríamos ser de mayores, mientras los demás decían “futbolistas” o “ veterinarios” ,yo respondía: “pintor, como Goya” o “paleontólogo”. A lo que todas las profesoras se sorprendían”, comenta.

© Víctor Zetall

© Víctor Zetall

© Víctor Zetall

© Víctor Zetall

Y así hizo, su formación se centró en el mundo artístico, tanto teórico como práctico. “Cuando acabé el bachillerato como no sabía qué estudiar ni a qué dedicarme opté por seguir formándome en lo que más me gustaba: el arte y el dibujo. Después de entrar en la carrera de Historia del Arte me planteé pasarme a Bellas Artes aunque al final mi camino me llevó a estudiar Ilustración y Diseño, con el propósito de ampliar mis conocimientos dibujando y creando. Cosa que hoy día sigo agradeciendo” explica.

Pero un buen día, que todos agradecemos, llegó el tatuaje a su vida. “Mientras estudiaba Ilustración, mi hermano mayor decidió hacerse un tatuaje en el brazo, por lo que fui a acompañarle. Juntos entramos al estudio Seven Silences (actual Room7) y una vez allí me enamoré del ambiente: la decoración del estudio, el trato amigable hacia nosotros, el sonido de las máquinas funcionando de fondo, e incluso el olor de aquel estudio tenía algo particular. Desde aquel momento continué acompañando a mi hermano a los siguientes tatuajes que se hizo, y a la vez entablando amistad con algunos de los que hoy en día son mis compañeros y enamorándome cada vez más de este mundo de tinta y agujas”, comparte Víctor.

© Víctor Zetall

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Aunque podríamos definir a Víctor con un estilo realista lleno de vida, no estaríamos contando todo lo que hay detrás. Para llegar a esta conclusión el artista ha tenido de andar mucho camino. “Cuando empecé a interesarme por el tatuaje, la verdad es que no tenía claro a qué estilo dedicarme en mayor profundidad, ya que todos me atraían por igual. Por lo que he llegado a realizar tatuajes de todos los estilos aprendiendo las bases y técnicas propias de cada uno de ellos, cosa que me enriqueció mucho. Actualmente centro mi trabajo en realismo a color e ilustración. Siempre he sido muy detallista y perfeccionista, y el realismo a color lleva esas cualidades al máximo exponente. Por otro lado me encanta la ilustración por la libertad creativa que permite, en mi caso lo que más me gusta es humanizar animales, sirviendo como base todo lo que aprendí sobre cómic y anatomía durante mis estudios artísticos”, narra el artista.

Pero el tatuaje no es un camino de rosas. Siempre nos gusta preguntar a los artistas qué cambiarían de este arte en particular, siendo respuestas tan reales como amargas. “Verdaderamente España es un país atrasado respecto a los demás en el tema del tatuaje, y es una pena la valoración personal y el rechazo laboral que se tiene a las personas tatuadas. Este concepto está cambiando, pero a un ritmo bastante lento. Recuerdo que, en Berlín, cuando hice la compra en el supermercado, el cajero llevaba la cara llena de piercings y una cresta roja. También recuerdo que cada mañana pasaba en bicicleta por delante de nuestro piso una chica con un mandala tatuado en la cabeza. Eso es lo que cambiaría del mundo del tatuaje, lo “mal vistos” que están las personas tatuadas en algunas sociedades, sin ver que hay mucho más detrás.”

© Víctor Zetall

© Víctor Zetall

La energía para seguir adelante se encuentra reforzada por muchos elementos, que hacen del tatuaje un mundo maravilloso, donde cada cual encuentra su apoyo, como en el caso de Víctor Zetall. “Lo que más me gusta es la satisfacción final al acabar un buen trabajo. Normalmente trabajo sesiones de 7 horas y después de trabajar concentrado tanto tiempo lo mejor es ver que tu esfuerzo ha dado sus frutos y tu cliente está encantado con su nuevo tatuaje”, finaliza Víctor.

Enlace: Facebook Víctor Zetall

© Víctor Zetall

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