El trabajo de la ilustradora Lisa Perrin navega entre lo infantil y lo perverso. ¿Cómo si no podríamos encontrarnos una mariquita de papel de Sylvia Plath que, además de vestidos y una maquina de escribir, tiene un horno como complemento? Ella misma, de hecho, tiene una carita preciosa de muñeca de papel, y su biografía explica que dedica sus horas a dibujar y a jugar con su mascota. Lisa demuestra que la ironía, el suicidio, la historia y la literatura se pueden revisitar de otra manera, de una que esconde su potencia y lo que supongo que serán horas interminables de trabajo para transformarlo en algo vulnerable y precioso.

© Lisa Perrin

© Lisa Perrin

© Lisa Perrin

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Enlace: madebyperrin.com

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