Pintor, fotógrafo, artista de performance y maestro del reconocimiento sorpresivo, el austriaco-irlandés Gottfried Helnwein (1948), deja entrever en sus primeros trabajos, extraordinarias acuarelas hiperrealistas con desoladoras  imágenes de niños heridos.

©Gottfried Helnwein

©Gottfried Helnwein

Como buen artista conceptual, Helnwein siempre ha estado interesado en la ansiedad psicológica, considerando además la enorme trascendencia de temas históricos y políticos. “Cuando me enteré de lo que la gente de mi país le hizo a personas inocentes durante el régimen nazi, comenzó en mí una especie de obsesión por la justicia. He perdido la confianza en el mundo de los adultos y su sistema de valores. En un niño veo el pleno potencial de los valores y las virtudes humanas, de la inocencia, la confianza, del amor, la compasión y la creatividad. En un niño lo ético está intacto, por eso me parece que son sagrados. Pero también son vulnerables e indefensos, y parece que los adultos, mediante sus moralismos y su modo de entender la justicia, tienden a traicionar la confianza que los niños han depositado en ellos”, señala.

En esencia provocador, su trabajo es considerado como una inusual forma de emprender un viaje hacia esferas desconocidas y controversiales. En cada propuesta utiliza una gran variedad de técnicas y medios que dan vida a diseños de vestuario y seductoras escenografías teatrales.

©Gottfried Helnwein

Helnwein presenta al espectador una serie de experiencias catárticas, que simulan una suerte de ritual cotidiano en torno a figuras universales como el niño y sus múltiples lecturas. Original, auténtico, experimental y un verdadero cuestionador de la moral contemporánea, este creador plantea una potente reflexión sobre lo humano visto a través del dolor y el sufrimiento. Entre sus muchas propuestas, Gottfried ha desarrollado videos para la banda alemana Rammstein además del trabajo visual para “The golden age of grotesque” de Marilyn Manson.

Enlace: www.helnwein.com

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