El diseñador escénico e ilustrador mexicano Benjamín Barrios a.k.a Siddartha Babbii es un amante de la vida; disfruta reír, caminar, andar en bicicleta, dibujar y compartir con sus amigos en días soleados y con mucho viento. Benjamín suele oponerse a la rutina, aunque ésta se vea afectada por lo que vive e imagina constantemente, un ejercicio de observación que se ve plasmada en cada una de sus fabulosas ilustraciones, trabajo del que hablamos a continuación, mientras él yace frente al ordenador en Distrito Federal, acompañado por un plato de cereal y un beagle a sus pies, gustoso de saber que alguien de lejanas latitudes gusta de lo que hace.

Benjamín, eres diseñador teatral e ilustrador, ¿cómo llegas a desarrollar ambas disciplinas?

Siempre me ha gustado dibujar -incluso antes de aprender a escribir- es una rutina que no varía, aunque sea un garabato siento la necesidad de hacerlo. Ya en el bachillerato me topé con el teatro y me gustó mucho, sobre todo la idea de materializar mis diseños y verlos vivos en escena. Así fue como decidí estudiar escenografía, creo firmemente que todo el conocimiento que he adquirido durante mi vida apuntaba a no quedarme detrás de un respirador, implicaba ir más allá.

¿Te apoyaron tus padres en este camino artístico?

Desde pequeño mis padres me inculcaron el acercamiento a diversas disciplinas artísticas, en bachillerato incursioné definitivamente en las artes visuales, al estudiar diseño de escenografía descubrí la manera de articular un discurso personal para mis ilustraciones.

¿Dirías que ambas disciplinas te otorgan libertad a la hora de crear?

Claro, te dan libertad para crear universos y personajes desde un particular punto de vista y estilo, algo que siempre es un reto ya que como artista visual generalmente uno puede hacer lo que quiera, muchas veces sin pensar en el espectador, simplemente se presenta un discurso personal.

Y cómo es tu vínculo con el espectador…

Me gusta pensar en lo que el espectador puede ver en mi obra, darle pistas para que interactúe con ella, comunicarme, que imagine una historia. La ilustración me permite hacer muchas cosas que en teatro serían imposibles, además me ayuda a registrar vivencias, sueños o ideales. Todas son siempre registro de experiencias personales o metáforas de las mismas.

¿Cuál es tu discurso como artista?

Mi discurso siempre es figurativo, parte de lo onírico dónde la fantasía el erotismo y lo místico pueden confluir en un sólo momento.

Dentro de esta confluencia, qué elementos alimentan tu trabajo…

Cómo escenógrafo es vital para mí nutrirme de muchos factores, como la arquitectura, la moda, la luz y la gente, todo el entorno es material de estudio para mí, mientras que en la ilustración siempre parto de historias, personajes, sueños o pesadillas.

Entonces, ¿qué admiras de los surrealistas?

Su capacidad para controlar los mundos que crean y darles una lógica que los hace parecer únicos e irrepetibles.

¿Algunos nombres que resuenen fuerte en tu cosmogonía artística?

Podrían ser Leonora Carrington, Egon Schiele, René Magritte, El Bosco y Frida Khalo, y en cuanto a diseñadores, Julie Taymor, Alexander Macqueen, Yuko Shimizu y el fotógrafo David Lachapelle, por la teatralidad de su trabajo.

Pensando en tu obra, ¿cómo parten tus piezas?

Surgen de un tema, imagino la escena y después él o los personajes, finalmente a medida que voy trabajando tomo decisiones de acuerdo al efecto que quiero dar a la hora de ver la pieza terminada.

¿Cuánto demoras hasta lograr el resultado final?

Me gusta la inmediatez, nunca invierto mucho tiempo en una sola pieza, prefiero sentarme a trabajar y terminar después de dos o tres sesiones, aunque últimamente he creado cierta pasión por el detalle lo que me impide crear en lapsus cortos de tiempo.

¿Qué podrías contarnos del momento actual del diseño escénico?

Es muy reducido y competitivo, necesitas estar activo y aprender a gestionar tus proyectos.

¿Y en cuanto a la ilustración?

He participado sin éxito en varias convocatorias a nivel nacional. Sin embargo ya he estado presente en tres exhibiciones colectivas en Estados Unidos y España donde se me ha invitado a través de mi portafolio on line. Igualmente ilustré la portada del disco de la cantautora argentina Sofía Escardo y la empresa italiana Moleskine eligió una de mis ilustraciones para su “Artist Cover Especial Edition” que se distribuye en todo el mundo. Mis proyectos en ilustración han sido pocos pero consistentes, me encantaría poder dedicarme plenamente a ello pues es un trabajo que realmente me apasiona y complementa mi formación como artista escénico.

Ser elegido por Moleskine es un gran logro, ¿no crees?

¡Por supuesto! Sobre todo porque gran parte de mi trabajo está creado en esos cuadernos, saber que fui seleccionado para ello, me hace muy feliz.

¿Qué proyectos tienes en mente para el resto del año?

Tengo un proyecto de cine en vivo dónde pretendo fusionar completamente la disciplina de la ilustración y las artes escénicas. Con esto pretendo darle un giro a mi labor como creador y el compromiso que me he planteado de formar públicos. Me gustaría hacer varios proyectos de esa índole, también daré seguimiento a las colaboraciones que hago con otros ilustradores en el mundo y concretaré algunas para la creación de álbumes ilustrados con amigos escritores.

Enlace: www.flickr.com/photos/sidarthababii/

No Hay Más Artículos