Arriesgado y plagado de elementos oníricos es el trabajo del diseñador chileno Paulo Méndez. A sus 26 años, Paulo se ha transformado en uno de los referentes indiscutidos de la moda chilena, revolucionando las pasarelas nacionales e internacionales con una propuesta contemporánea que ha hecho de su marca homónima “Paulo Méndez” un nombre valorado en la industria. ¿Su clave? El trabajo duro, obsesivo, constante; su afán por investigar, explorar nuevas tendencias y por supuesto, ser fiel a un estilo sofisticado y vanguardista, el que hábilmente muta cada temporada de acuerdo a sus propias reglas. Como un ritual, Paulo comienza sus labores a eso de las 9:00 am. “Lo primero que hago es prender mi computador para chequear mis correos y veo mi agenda para saber qué es lo que me depara el día. Después voy al taller -donde ya están trabajando desde las 8:00 am- y luego a la tienda para encontrarme con algunas clientas. Me desocupo a eso de las 20:00hrs y una hora y media más tarde regreso al taller, reviso lo que se avanzó y si hay que corregir algo vuelvo al computador para responder correos y estudiar un poco sobre los temas que me interesa profundizar, los que por lo general trataré en mi próxima colección. Además aprovechó de bosquejar las primeras aproximaciones de lo que será el vestuario de la misma, para a las 4:30 am acostarme y comenzar de nuevo mi rutina a las 9:00 am”, nos cuenta él con su entusiasmo y energía tan característica. Una que extrapola a su amor por el minimalismo y las líneas simples, las que juegan entre sí para estructurar trajes dignos de un arte milenario como el origami, concepto también visible en su última colección “Sueños Paradójicos”, presentada hace pocos meses en Pasarela Punta del Este 2011, Uruguay.

Quisimos indagar en la vida y obra de este prolífico artífice de la moda nacional, una retrospectiva de sus trabajos exhibidos por diversos fotógrafos quienes plasman desde su mirada la versatilidad y el vanguardismo de Paulo Méndez.

Paulo, viajemos al pasado, ¿recuerdas cuándo se manifestó tu interés por el diseño?

No tengo claro ni cuándo, ni cómo, simplemente siempre estuvo ahí. Toda la vida me gustó el diseño, no sólo de vestuario, sino todo lo relacionado con la creatividad: la pintura y la arquitectura, por ejemplo.

Pero el diseño de moda fue siempre el que más capturó tu atención…

Claro, a él le di prioridad por lo que desde muy pequeño estudio sobre el tema, casi como un pasatiempo. Una de las primeras cosas que hice cuando llegó Internet a mi casa fue entrar a la página de Gucci y desde ese momento he recopilado la mayor información posible sobre el área: biografías de diseñadores, editoriales de todas las revistas ordenadas por año y mes. Tengo un registro de colecciones de casi 120 diseñadores ordenadas por año y temporada, las que complemento con la muestras de fotos en detalles de cada prenda disponible en el mercado online que aparecen en páginas como E-Bay, con el fin de investigar el modo de construcción de dichas prendas. Con todo esto sólo quiero decir que soy un adicto a mi trabajo desde siempre.

Y qué influencia tuvo tu educación en tu perspectiva artística…

Me imagino que mucha, mi forma de ver el mundo es producto de la educación que me dieron  mis padres complementada con lo que yo entiendo hoy como mundo. Lo que creo define hoy mi forma de trabajar.

Tu trabajo es estructura y función. Son prendas sumamente usables, elegantes, modernas. Dime, ¿qué es lo que más valoras del diseño de vestuario? ¿Sientes que este oficio permite revelar la identidad de una época?

Lo que me atrae de ser diseñador -además de lo estético y visual- es el arte de vestir, y lo que representa dentro de las sociedades. Es el reflejo de cómo las personas nos enfrentamos a un vestir en determinado momento de la historia. En el fondo, es algo tan personal y su vez tan plural que podemos definir qué momento está pasando el mundo con sólo mirar la manera en cómo se están vistiendo las personas. Ello es potentísimo, creer que uno es capaz de proponer algo que representé a una gran cantidad de personas. Habla sobre nuestro entendimiento de la sociedad en la que vivimos.

¿Cuál sería la época más representativa que expresa la estética de tu ropa?

Contemporánea, esa siempre será la palabra que usaré para definir mi estilo, ya que intenta representar a la mujer chilena de hoy…

¿Cómo es la mujer chilena según Paulo Méndez?

Es una mujer elegante pero austera, a la que le gusta vestir bien sin grandes ostentaciones, donde la limpieza de los cortes y las siluetas intentan alagar a quien lo use más que robar el protagonismo de la escena.

Qué elementos de la vida cotidiana inspiran esta visión minimalista…

En mi vida me inspira el hacer. Nada me entristecería más que no alcanzar a hacer todo lo que quise para esta vida. Me inspiran las personas. Mis padres, mi pareja y mis amigos. En mi vida profesional: el aprender, entender a las personas para quienes trabajo. Lo que deseo transmitir está intrincadamente ligado a cómo veo la vida. Trato de llevar a un área -que por lo generar se asocia a algo frívolo y sin contenido- al lado más profundo de lo que es el vestir.

En este sentido, ¿tienes algún referente?

La verdad es que el arte en general es una gran fuente de información. Me nutro de muchos artistas de diversas áreas. Pero, el que más me inspira -sin lugar a duda- es Cristóbal Balenciaga, él es un ejemplo a seguir.

Extrañamente siempre existen momentos clave en el despegue de la carrera de un diseñador. ¿Cuál ha sido el tuyo?

Fue hace dos años. Por cosas del destino, mi nombre llegó a oídos de Majo Arévalo, Editora y creadora del sitio VisteLaCalle, al conocer mi trabajo ella me invitó a participar a mi primer desfile: Viña de Moda 2009.

Hablando de desfiles, la difusión es un gran tema en la escena independiente local, algo vital para competir en el mercado. ¿Cómo visualizas este contexto en Chile? ¿Qué desafíos crees que están pendientes a nivel país?

La competencia entre diseñadores emergente es casi inexistente. No podemos competir en un lugar donde aún no se ha formado del todo y con bases sólidas una escena de diseño local. Yo creo que nuestro mayor desafío es con la gente y con las autoridades que todavía no nos consideran parte de la cultura ni de la economía de nuestro país.

En retrospectiva, ¿cuál de todos tus proyectos te ha dado mayores satisfacciones?

Todos han sido muy importantes, pero si tengo que elegir uno, creo que es el hecho de tener mi propia marca y haberla mantenido durante todo este tiempo. Es muy difícil conservar estabilidad haciendo diseño de autor y más aún crecer como diseñador en este país.

Pero la moda no tiene fronteras… ¿piensas internacionalizar tu marca?

Este año es el comienzo de la internacionalización de la marca para lo cual ya contamos con dos pasarelas y tres programas más para lo que queda del año.

¿Otras propuestas en curso?

Hoy mi proyecto es mi colección de primavera 2011 que espero presentar en diferentes plazas latinoamericanas durante el segundo semestre de 2011 e incentivar así el apoyo de empresas al diseño de autor.

Enlace: www.paulomendez.cl

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