Influenciada por la música de Nick Cave y las novelas de Gabriel García Márquez y Nabokov, la pintora e ilustradora inglesa Nom Kinnear King recrea un collage de historias que juegan con la realidad, la fantasía y el folklore de diferentes culturas. América del Sur, Rusia y Francia, son los ejes fundamentales de su obra, una estética desafiante y teatral que alimenta piezas tributo a Toulouse-Lautrec, Marc Chagall y Frida Kahlo. Actualmente Nom vive con su pareja -también artista- en el condado de Norfolk al este de Inglaterra. Su casa es un refugio donde todo gira en torno a una misma habitación, desde su café a primera mañana hasta la revisión de sus e-mails, apuntes con nuevas ideas e instantes para el descanso y la creatividad. Mientras de fondo suenan Los Simpson, Nom simplemente se pierde en sus retratos filtrando entre colores y óleos su rico universo interior.

Nom, ¿cuáles son tus primeros recuerdos en torno al arte?

Mi padre siempre ha tenido un gran amor por Francia, solía llevarme a las galerías de París, a las montañas de Cezanne, al asilo de Van Gogh y a todo tipo de lugares maravillosos y curiosos que tuvieron relación con dichos artistas.

¿Qué te cautiva de la pintura?

Lo que más amo de la pintura es plasmar en mi trabajo lo que está en mi mente, los accidentes felices también son muy buenos.

En tu dinámica diaria, ¿qué alimenta tu creatividad?

Con mi pareja Adam hemos trabajado codo con codo durante casi seis años, hablando de nuestras ideas y planes. Es genial tener un flujo constante de ida y vuelta tanto con él como con otros amigos que son músicos, artistas y escritores. Siempre es inspirador ver cómo se levantan nuevos proyectos o viajes a algún lugar diferente a mi entorno habitual. Es una gran fuente de inspiración explorar diversos espacios, observando todo lo que normalmente pasa desapercibido.

¿Es tu obra una exploración psicológica de tu personalidad?

Diría que es una búsqueda íntima de los arquetipos que viajan alrededor de mi cabeza. Desde que leo a Isabel Allende mis personajes tienen una pizca de realismo mágico. Creo que la vida es más bella cuando da lugar a la magia, cuando en la realidad la historia acerca de alguien se exagera y dicha descripción se transforma en algo surrealista.

¿Dirías que este rasgo surrealista es algo imperante en tu estilo?

Es difícil, pero veo mi obra como un patchwork de estilo antiguo donde las niñas deambulan de ciudad en ciudad, con acordeones y clarinetes siguiendo sus pasos, disfrutando de su alegre y curioso comportamiento como una sombra de dulce melancolía.

Y cómo desglosas técnicamente este imaginario…

Cada imagen nace en un lugar lleno de ilegibles garabatos. Sólo para conseguir la idea puedo comenzar pensando en un objeto, un nombre o una canción; entonces hago un boceto más detallado para lograr las imágenes y quién será la protagonista hasta que al fin me siento segura.

¿Por qué has elegido centrarte en personajes femeninos?

Hace años empecé a mirar a las chicas de las revistas y a jugar con sus caras. Pronto, empecé a preguntarles a algunas niñas que me encontraba en la ciudad si es que querían posar para mí, la última fue una hermosa niña boliviana llamada Vania, a la que ya he pintado un par de veces. Ahora prefiero una técnica de collage, por lo que ya no me siento atada a que la persona realmente se parezca a mi pintura final; hoy sólo persigo la idea fuerte que tengo respecto a un personaje. Empiezo con un boceto y luego construyo el rostro mirando los diversos rasgos faciales, mientras que las manos y la ropa son siempre propias, adaptadas a las necesidades de mi pintura.

En el camino, ¿has descubierto nuevos formatos?

Claro, recientemente he pintando en óleo sobre madera, estoy disfrutando las diferentes técnicas que puedes utilizar sobre ella. De hecho, una cosa a la que soy adicta últimamente es a pulir las superficies pintadas para mostrar la textura de las vetas de la madera.

Acabas de exponer en la galería London Miles, ¿cómo fue esta experiencia?

Ver sólo unos pocos días atrás todos los cuadros acabados en las paredes me hizo sentir muy bien y me dio mucha inspiración e ideas para lo que quiero hacer ahora con mis pinturas. Fue un invierno largo y frío, pero valió la pena.

¿Alguna pieza con un significado especial en tu vida?

Probablemente “The procession” porque es uno de esos cuadros que fluye de una manera muy relajada. También me gusta mucho la última pieza que hice para la nueva colección, se llama “Marcelina”, ella es definitivamente una de mis favoritas.

¿Qué proyectos tienes en mente para los próximos meses?

En este momento estoy haciendo algunos bocetos de desnudos para una revista de moda llamada Rosamunde y  planificando algunas pinturas para una silla de diseñador donde cada silla será una pieza original, una forma divertida de acercarme a nuevos y diferentes formatos para mis pinturas. En octubre estaré presente en la galería Fine Grime de Londres y después veremos qué pasa…

Enlace: www.nomkinnearking.com

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