El trabajo de Marcos Chin -considerado uno de los ilustradores más importantes de Norteamérica- desborda vitalidad. Nacido en Toronto, Canadá, se graduó del Ontario College of Art y actualmente enseña ilustración de moda en el New York’s School of Visual Arts. Su trabajo bien podría resumirse como una explosión de color, abarcando temáticas sociales mediante la creación de personajes cotidianos expuestos a situaciones surrealistas. Es en esta experimentación tanto conceptual como técnica, donde Chin abraza con fuerza un estilo personal que le ha valido el reconocimiento de sus pares, recibiendo incontables premios en el campo de la ilustración, incluyendo la medalla de oro de The Society of Illustrators en Los Ángeles, California. Sus ilustraciones incluso han sido utilizadas en anuncios publicitarios, encendedores, tapices, discos, catálogos de moda, y por supuesto, en editoriales como Time, Rolling Stone y Sports Illustrated. Logros que sólo han sido posibles gracias a su voluntad inquebrantable.

© Marcos Chin

Su vida en Nueva York es encantadoramente caótica. Alrededor de las 9:00 am, Marcos ya está en su estudio de Brooklyn organizando su día. Desde la revisión del correo electrónico, el pago de facturas, hasta el desarrollo de proyectos de ilustración comercial, tienen un tiempo definido. “Me gusta trabajar en dos bloques horarios, con unos minutos de descanso en medio. Rara vez almuerzo. Trato de programar todo, hasta el tiempo disponible para mis cosas personales, porque me temo que si no lo hago, no voy a tener un instante libre”, nos cuenta. Por ello su gran vía de escape es el gimnasio… luego de vuelta al estudio, lugar donde nos concede esta entrevista.

© Marcos Chin

Marcos, ¿cuándo sientes que la ilustración sería algo trascendental en tu vida?

Siempre me ha gustado dibujar, sin embargo no fue hasta que tenía unos 17 años que decidí que era lo que quería seguir haciendo profesionalmente, e incluso entonces, no estaba seguro exactamente de lo que eso significaba. Como resultado de ello, me matriculé en la universidad de arte unos años más tarde, y durante mi segundo año de asistencia, decidí enfocar mis estudios en la Ilustración.

© Marcos Chin

Ahora que eres docente en el School of Visual Arts, ¿cómo evaluarías tu educación en el Ontario College of Art?

Mi educación artística no sólo me ha enseñado los fundamentos de la ilustración, que es la creación de imágenes que comunican un mensaje en una forma inteligente e inmediata sin ser cliché, sino también una sólida base técnica como dibujante y pintor.

© Marcos Chin

Supongo que es justamente este bagaje el que hoy intentas transmitir a tus alumnos…

Como profesor me esfuerzo para mantener esta calidad de ilustración intacta, ayudando a los estudiantes a reconocer que el contenido y el concepto son importantes cuando se trata de la creación de ilustraciones. Hago hincapié en la estética como una base técnicamente hermosa, pero también animo a que los estudiantes sean conscientes de la utilidad de combinar la belleza e ideas.

© Marcos Chin

Enseñas ilustración de moda, ¿qué te agrada de ella y cómo definirías tu estilo creativo en esta área?

Lo que me encanta la moda es que está cambiando constantemente sin dejar de reconocer lo que se ha creado antes. Estilísticamente yo describiría mi trabajo comercial como colorido, accesible y con una gran calidad narrativa.

© Marcos Chin

¿Cuáles dirías que son hoy las grandes fuentes de inspiración en tu trabajo?

Mi inspiración viene de muchas fuentes tanto interiores como exteriores a mí. Todavía puedo ver la fuerte conexión estética que mi trabajo tiene con los cómics y la animación (de la que soy todavía un gran fan), así como mis experiencias personales, el origen étnico, la historia y la sexualidad. Además, observo el trabajo de otros ilustradores, pero en los últimos años me he interesado en los proyectos de artistas fuera de mi propia disciplina, como el trabajo realizado por escritores, músicos y artistas plásticos. Creo que es importante tener interés en áreas fuera de tu propia experiencia ya que ayuda a que tu trabajo crezca en otras direcciones, proporcionando una nueva forma de acercarte al arte.

El aspecto técnico y el razonamiento discursivo parecen ser tus fuertes. En este sentido, ¿qué contraste crees que se da en tu trabajo cuando se trata de proyectos comerciales versus los personales? ¿Cómo se da esta dinámica sobre todo en el área editorial?

Mi trabajo comercial casi siempre es informado por una fuente externa, un cliente que me proporciona un artículo o breve que describe el proyecto. En el caso de una ilustración editorial o una revista, mi método comienza con un “brainstorming”. Esbozo dibujos en miniatura de todas las ideas que tengo en mi cabeza, inspiradas en el artículo que acabo de leer y, a continuación apoyo este paso con una investigación fotográfica que me ayuda a ofrecer otras perspectivas sobre la tarea que estoy realizando. Después, me tomo un descanso, y luego a reevaluar lo que he hecho. Miro todas mis miniaturas y selecciono las que creo tienen el mayor potencial para el éxito de una ilustración, una estética que se casa con el concepto. Es primordial que mis ilustraciones tengan una idea fuerte, ya sea en la forma de una narración, o que derive de un lugar conceptual. Una vez que decida cuál de estos dibujos en miniatura funciona, entonces las fuerzo para que las imágenes sean más legibles, y así enviarlas al director de arte para que me dé sus comentarios…

© Marcos Chin

Cuando es aprobado el proyecto y debes pasar al proceso digital, ¿qué programa usas para darle ese toque de color fenomenal a tus obras?

Utilizo Adobe Illustrator. Yo diría que el 90 por ciento de mis ilustraciones hacen uso de este software, y el resto de Photoshop. Es una mezcla de técnica a mano, renderizado, o ambos. Sin embargo, recientemente he asistido a la creación de ilustraciones en las que se hace todo el dibujo a mano y luego se remata con programas como los mencionados. Como ilustrador, el tiempo es esencial, así es que he optado por trabajar en un método que conozco y que me permite iniciar y terminar un cuadro dentro de unos días.

© Marcos Chin

La promoción artística es sumamente importante cuando se trata de captar la atención de nuevos clientes. En tu caso, ¿cómo difundes tu obra?

Aunque tengo un par de agentes que me representan, gran medida cae bajo mi propia auto-promoción. Mi creencia es que puedo cuidar de mis propios intereses mejor que nadie. Si mis agentes están ahí es para que funcione; sin embargo, estos agentes también representan a docenas de otros ilustradores, por lo tanto dime, ¿tendría sentido suponer que estos agentes centran cien por ciento de su energía en mí la mayor parte del tiempo? Probablemente no.

© Marcos Chin

¡Totalmente de acuerdo! Entonces pensando en tu propia auto-promoción, ¿qué medios te han resultado más exitosos?

Antes eran vía postales u otro tipo de anuncios publicitarios, pero recientemente gran parte de mi promoción ha sido a través de correo electrónico. Adquiero mi lista de contactos en una empresa llamada Adbase, y a través de otros sitios web tales como behance.net. También asisto a eventos de ilustración y diseño regularmente para asegurarme de que sigo en contacto con mis compañeros y clientes en la industria. Nunca subestimes el poder de una conexión personal, hablando de la experiencia creo que la creación de redes en línea y en persona ayuda a mantener mi trabajo en la mente de las personas que me están contratando.

© Marcos Chin

Cómo imaginas que será tu trabajo en unos años más…

Tanto mis proyectos comerciales como los personales se han convertido en una parte integral de mi práctica artística. Por separado, ambos tienen sentido para mí ahora, pero en el futuro quizás podrían fusionarse. Mi sensación es que la práctica de uno permite crecer al otro y viceversa. Cuando estoy trabajando en mis proyectos comerciales, hay aspectos que se han derivado del proceso lúdico que viene implícito en proyectos personales que nacen por iniciativa propia, y del mismo modo, la repetición de una técnica que se produce a través de la enorme cantidad de trabajo de ilustración comercial, me ayuda a desarrollar de forma continua y fortalecer mis conocimientos técnicos, que luego utilizo en mi labor personal.

© Marcos Chin

Laboralmente, ¿te preparas para el futuro o vives el presente?

Me gusta mantener mi futuro abierto, no tengo planes definitivos sobre qué proyecto hacer, ni ningún tipo de plan de negocios. No es que yo no quiera hacerlo, pero siento que estoy en un momento de mi carrera donde estoy empezando a tener confianza con mi voz artística, y con el fin de nutrir esta confianza sólo tengo que seguir trabajando, y ser prolífico. Mi filosofía es que un artista, diseñador o ilustrador puede trabajar de dos maneras, con el concepto de un cuerpo de trabajo u orgánicamente evolucionar con el tiempo. El trabajo que hago día a día siempre ha sido concebido a partir de un origen, como un artículo o un escrito del cliente, sin embargo, en lugar de tratar de iniciar un proyecto con algún tipo de plan o esquema, me he decidido a dibujar desde mis entrañas, como pura expresión. Me parece que este enfoque de trabajo me libera de una manera que complementa la forma estructurada y metódica que trabajo con fines comerciales.

Marcos, tengo entendido que darás una charla en México…

Sí, un taller y una exposición en Xalapa, Veracruz, desde el 4 al 11 de abril a través de “Amarillo Centro de Diseño”…

¿Qué harás al finalizar esta entrevista?

Continuar varios proyectos, una mezcla de trabajo publicitario y editorial. He estado trabajando constantemente desde 2001, con un promedio entre 70 a 100 proyectos comerciales por año, así es que tengo la suerte de estar todavía en condiciones de hacerlo…

Enlace: www.marcoschin.com

No Hay Más Artículos