Una brisa de aire fresco es el trabajo de la joven diseñadora española Leyre Valiente. Durante su adolescencia, además de su atracción innata por el dibujo, Leyre dirigió pequeñas obras de teatro en su colegio, un talento que pudo explorar durante su paso por la escuela de Comunicación Audiovisual de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid.

Pero el destino tenía nuevos planes para ella. Tras dirigir dos cortometrajes, participó en diversas producciones en los departamentos de arte y vestuario, una tarea que inevitablemente la llevó a estudiar Diseño de Moda en el Instituto Europeo di Design, obteniendo interesantes críticas en el IED Fashion Lab Madrid gracias a su colección “Chimaera”, propuesta textil que hoy nos convoca además de la interesante visión creativa de esta joven de 26 años.

Leyre, ¿qué te empujó a estudiar comunicación audiovisual?

Desde pequeña, mis padres me han llevado al cine y dicen que aguantaba “ojiplática” la película de principio a fin. El cine es algo que realmente me apasiona, desde el independiente o experimental a las películas comerciales, pasando por el de serie B, de terror o el de Bollywood. Por ello decidí estudiar Comunicación Audiovisual. Durante ese periodo dirigí tres cortometrajes. Disfruto mucho con cada vídeo nuevo que dirijo, sobre todo en el montaje.

Y la pasión por la creación textil, ¿también es algo que nace en tu infancia?

La verdad es que no sé qué fue antes, si el huevo o la gallina, o en este caso el cine o la moda. Lo cierto es que de niña aprendí a coser para hacerle vestidos a mis muñecas, llenaba cuadernos con mis diseños (muchos de ellos los conservo aún), e incluso aprendí a patronar gracias al juego para PC de Diseña la moda de Barbie.

¿Te ayudó el Istituto Europeo di Desing a encontrar tu norte en el ámbito de la moda?

Claro, mi paso por el IED yo diría que ha sido catártico. No sólo he crecido como diseñadora, sino también como persona. No soy la misma que entró. Me ha aportado mucho coraje y capacidad de trabajo. Además, el equipo humano de la escuela es increíble. En algunos de ellos he encontrado amigos más que profesores.

Cine y diseño, ¿cómo se fusionan ambas disciplinas en tu teatral propuesta de vestuario?

El cine forma una parte muy importante de mi vida. Cuando diseño no pienso en qué situación una mujer de treinta y pico años se pondría esa prenda, sino que me invento un personaje, una criatura, un monstruo; o imagino un mundo o realidad alternativa. Quiero que cuando alguien se ponga una de mis prendas se sienta transformada en algo ajeno a lo que es cada día. Que sea sueño o pesadilla, pero que sea diferente, y que se ilusione y emocione con ello.

¿Qué tienen en común todas las creaciones de Leyre Valiente?

Sin duda las texturas. Me interesa mucho la experimentación textil y, por ejemplo, que un vestido monocromático tenga diferentes tejidos creo que le aporta una gran riqueza visual. Además utilizo mucho los pespuntes, los tableados y las siluetas extravagantes.

Tu ropa tiene mucho carácter y no pasa desapercibida. ¿Qué sensaciones te interesa provocar en quien las utiliza?

Mi ropa no es “para ir por el pan”, como dicen mis amigos. Me interesa que mis prendas digan algo más, que no se queden en un vestido bonito sin más. Quiero que impresionen, hagan soñar o que incluso repugnen. Prefiero que un vestido mío te de asco y te produzca rechazo, a que te deje indiferente. Yo veo esto como una forma de expresión artística más. En vez de pintar cuadros, los coso. Es mi forma de expresarme.

Y pensando en la moda como medio de expresión, ¿de dónde provienen tus principales referentes?

Principalmente del cine. Estéticamente, me influyen mucho las imágenes de David Lynch, Wes Anderson, Tim Burton, Tarsem Sighn, además el cine de serie B y la ciencia ficción; creo que la influencia de Alien y H.R. Giger es bastante clara en algunos de los vestidos de mi última colección, además del arte, el cómic, la literatura, la mitología, la arquitectura; en fin, todo lo que me rodea. Creo que si te dedicas a algo como esto, como diría mi profesora de historia del instituto, no puedes “pasar como una maleta por el mundo”, sino que tienes que tener los ojos bien abiertos y ser una esponja humana.

Todas estas influencias visuales de las que hablas quedan claramente expuestas en tu serie “Chimaera”. ¿Bajo qué concepto nace esta colección inspirada en tan fantástico personaje mitológico ?

“Chimaera” es una evolución del feto, donde somos inocentes y puros, la chimaera, es justamente el animal extraño pero hermoso en el que llegamos a convertirnos. He tratado al ser humano como un mutante que va cambiando según crece. Toda persona pasa por un momento de oscuridad, pérdida y rebeldía, para posteriormente madurar, hacerse más fuerte, sabio y bello. Me he inspirado en mutantes, alienígenas, dragones y fetos. De hecho, cuando estuve investigando texturas, llegué a pedirles a mis amigos de Facebook que me enviaran las imágenes más desagradables que conociesen.

Una vez que logras obtener tal grado de información en imágenes. ¿Qué tipo de técnicas y materialidades utilizas?

He usado lana, punto, seda (gasa, organza y tafetán), cuero, y metal. Todas las prendas están realizadas siguiendo técnicas de alta costura. Por ejemplo, el plisado está realizado a mano con plancha, así como costuras, pespuntes y remates. El remate y costura de la gasa y organza de seda fue tremendamente laborioso porque ha de hacerse una especie de rulillo minúsculo con el borde la tela y coserlo con hilo del propio tejido para que no se vea. Además, todo el trabajo de encordado -que simula tendones- se modeló a mano en el cuero, y se cosió a mano en el punto elástico. El metal se corto y moldeó de forma artesanal, sin talleres especializados de por medio. Ha requerido varias horas y muchísimo trabajo y sacrificio. Suerte que tengo una familia y amigos fantásticos que me apoyan y me echan una mano cuando lo preciso.

El resultado ha sido elocuente y muy fiel a tu estética, algo loable conociendo el complejo contexto del diseño independiente en tu país. ¿Crees que la moda española está en esa vereda capaz de romper esquemas?

La moda española es prácticamente anecdótica. Creo que, en general, no está en su mejor momento porque la crisis está haciendo mucho daño. Si casas más o menos grandes se ven forzadas a cerrar, imagínate la situación del diseñador independiente…

¡Pero claramente tú no te darás por vencida! Dime, ¿cuáles son tus planes futuros?

Ahora mismo estoy estudiando francés, trabajando en mis próximas colecciones de alta costura y prêt-à-porter, y buscando empleo. Creo que trabajar en una empresa es algo necesario para cualquiera que se quiera dedicar a esto. Es una parte muy importante, fundamental en mi opinión, del aprendizaje.

Enlace: www.leyrevaliente.com

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