Híbrida es un proyecto de creación independiente que nace de las inquietudes creativas de Angélica Delgado -Licenciada en Arte m/c Diseño Teatral- y Eduardo Sepúlveda, Licenciado en Sociología. Ambos han unido fuerzas para crear un espacio de trabajo que hoy les permite desarrollar libremente distintas temáticas con un carácter interdisciplinario y experimental, indagando de forma intuitiva en campos tan interesantes como la joyería textil y la moda.Inspirados en el conocimiento de nuestros pueblos originarios, la cosmovisión de las culturas precolombinas, el barroco latinoamericano y el carnaval, Angélica y Eduardo continúan retroalimentando su proceso creativo, poesía textil de la que hablamos a continuación.

Emprender en Chile es un trabajo complejo pero que pronto deja una sensación de satisfacción al transformarse en un camino propio. En el caso de Híbrida, ¿cómo se dio esta oportunidad de desarrollar este proyecto juntos?

Angélica: Híbrida surge el 2008 por motivos vinculados a inquietudes personales y obsesiones recurrentes que han ido surgiendo en conversaciones, pensamientos y estudios temáticos. Por ejemplo, en lo cotidiano uno se ve enfrentado a ciertos factores como son la acumulación de cantidades importantes de desechos textiles arrojados a las calles como descarte, verdaderas instalaciones urbanas donde aparecen montículos de tela que es materia prima. Pensamos en los recolectores, en qué harían los pueblos originarios si vieran tal cantidad de materia arrojada y desperdiciada. Entonces  la recolectamos, la seleccionamos, la limpiamos y comenzamos la exploración en un proceso de prueba y error.

En esta ardua investigación en torno a materiales de descarte, ¿qué motivó la creación de sus piezas iniciales?

Eduardo: Nuestros primeros trabajos se asocian a lo que Artaud, denominaba “creación automática”, un poco de vómito de ideas desordenadas, un montón de materia prima. La búsqueda fue introspectiva, la idea era crear algo que tuviera un sello propio: generar guiños con temáticas e intereses personales y con esto lograr darle una impronta a las creaciones, guiadas siempre por un pie forzado, un concepto transversal y general. Luego surgen en una bodega nostálgica recuerdos atesorados por los padres de Angélica: hilos y lanas que tenían guardadas de su antigua fábrica de tejidos. Allí se juntan dos materialidades y toma forma la idea de reactualizar los retazos de tela en un proceso de compresión, prensado y embarrilado, creando en un principio piezas de arte textil muy experimental que destacan por su composición de colores y formas, incorporando además distintos elementos de reciclaje y materiales, como metales, piezas de computador, chips, circuitos, repuestos desechados de automóviles, maderas, envases plásticos, alambres, cables, alfileres y botones. Todo este proceso fue depurado, concentrando materiales nobles como la plata hasta llegar a un resultado concreto: joyas textiles que extienden el ciclo de vida útil de esta materialidad para poder ser atesoradas en el tiempo.

Fue entonces este sentido de experimentación -no tan sólo técnica y material, sino también cultural- lo que dio paso al concepto de lo “híbrido” y al nombre que finalmente ostenta la marca…

Eduardo: Claro, la idea de lo “híbrido” tiene distintas lecturas al interior de nuestro proceso, es un concepto transversal que cruza todo la etapa productiva haciendo coherente la materialidad usada con la forma diseñada. En un primer nivel están las temáticas relacionadas con las distintas manifestaciones culturales de la sociedad latinoamericana. Un gran referente en este primer momento fue el trabajo de Néstor García Canclini con su texto “Culturas Híbridas”, fundamental en la creación de la identidad de los pueblos de Latinoamérica, el mestizaje cultural y la hibridación de dos mundos distintos: la fusión de la cosmovisión indígena con la lógica occidental. Por lo tanto en nuestro trabajo hay vínculos con el Barroco Andino y con toda la carga étnica que persiste hasta el día de hoy en este escenario de globalización y post modernización. Por otro lado, nos conectamos con algunas nociones estructurales del mundo precolombino, inspirándonos en los códigos, técnicas, formas e iconografías para generar una reelaboración propia y metafórica.

Y cómo se traduce dicho bagaje histórico en la aplicación práctica de la materialidad durante su proceso productivo…

Angélica: Se evidencia en la creación y utilización de una neo-fibra textil y en los distintos niveles de su uso. Hay un primer momento de la hibridación que se produce al utilizar un material contemporáneo en una forma reelaborada de lo étnico- originario. Por ejemplo, abstraemos parte de las técnicas de tejido y entramados con fibras naturales y lo aplicamos a esta materialidad inorgánica. En ella está dada la hibridación, al fusionar hilo y textiles de desecho con materiales nobles como la plata. Es este carácter contradictorio de las materialidades lo que produce finalmente una pieza con matices de joyería textil híbrida. La tela deja de ser un retazo y se transforma en un nuevo objeto que se vuelve a incorporar al flujo de los valores simbólicos.

Esta estética híbrida, instalada en la relación etno-urbana, queda claramente expuesta en cada una de sus colecciones. ¿Qué rasgos destacarían de sus joyas?

Angélica: Lo que caracteriza a primera vista nuestro trabajo es su carácter étnico estilizado o abstraído, una imagen atemporal que remite a un pasado reactualizado, o en algunos casos, a una estética utópica de una sociedad post industrializada que tiene que reutilizar al máximo los recursos que tiene. Por lo tanto, lo que buscamos es movilizar la atención hacia la sensación de extrañamiento y contradicción que provoca un material de desecho transmutado por el trabajo de diseño y el riguroso arte hecho a mano, poniendo en crisis y cuestionando el valor que la sociedad le ha otorgado a las cosas, el valor no está dado por la materialidad del objeto, sino por su belleza y su subjetividad contenida.

Su proceso de diseño abarca temáticas muy amplias que han  decantado para lograr un producto final tridimensional e intuitivo. ¿Qué ideas, formas y técnicas intervienen en esta etapa de desarrollo creativo?

Eduardo: Primero hacemos un poco de investigación y observación, abstraemos y reelaboramos conceptos, formas y técnicas. Luego bocetamos, tiramos líneas, gestos, movilidad, características, tamaños y volúmenes para crear estructuras ergonométricas. Hay piezas que son hechas íntegramente a partir de un sólo cordón, para nosotros es la abstracción máxima de lo que se puede lograr a partir de una línea, saliendo de un plano bidimensional para entrar en la tridimensionalidad volumétrica de la forma. Aplicamos técnicas mixtas de acuerdo a los requerimientos de diseño, y como segunda instancia se incorpora un proceso mecánico. Estos niveles se combinan mediante costura manual, reconstitución de telas, torcido, embarrilado, pintura de telas, composición de color a partir de unión de retazos y entramados simples, todo esto fusionado con distintas técnicas de orfebrería y joyería tradicional.

¿Cuál sería su nexo con la moda sustentable?

Eduardo: Realizamos piezas textiles hechas a mano, incorporando materiales textiles de reciclaje provenientes de los talleres de confección y de los talleres de algunos diseñadores independientes. Nuestro proceso es de baja producción por lo que tratamos de ir incorporando lentamente principios de la eco moda y la sustentabilidad. Uno de los componentes más importantes del proceso es la re-significación de la materia prima y su prolongación de vida útil en el tiempo, sobre todo al tratarse de una joya textil que no está directamente relacionada con el ciclo de consumo de los productos de moda. Sabemos que nos falta mucho, pero tenemos conciencia de que debemos que aplicar más principios de la eco moda, como el comercio justo. Hay que realizar estudios de investigación, medir los niveles de emisión de carbono y contar con las redes de distribución adecuadas.

¿Qué grado de experimentación poseen en la utilización de elementos de desecho?

Angélica: Nos hemos concentrado en la recuperación de distintos tipos de desechos textiles, hay un desarrollo del trabajo con el material que nos permite contar con distintos productos y aplicaciones, pero -por otra parte y de forma independiente- continuamos con la experimentación de las propiedades de los materiales, en este nivel hay varias ideas que hay que desarrollar, esto requiere mucho tiempo, pruebas de resistencia y calidad antes de llegar a ser un producto comercializable.

La colección “Trilogía Orgánica” está conformada por tres series que versan sobre la hibridación y la relación del hombre con la naturaleza. ¿Podrían contarnos qué relatos o referentes descansan en la génesis de tan poderosa propuesta?

La Serie “Trilogía Orgánica” se inspira en un mito andino que habla de la existencia de una humanidad anterior a la nuestra, llamada chullpa, que no tenía luz pero podía hablar directamente con el mundo natural. A partir de este relato, hemos querido realizar una abstracción de ciertos elementos orgánicos que hablan de forma metafórica de la primigenia relación que ha establecido el ser humano con su entorno natural, extrapolando estos elementos en nuestras piezas textiles  para que  la mujer sea portadora de estos símbolos. Dentro de estas consideraciones iniciales, hemos creado tres series de accesorios denominadas Ramas, Cuencos y Crisálida. “Ramas” incluye diseños en su estructura formal compuestos por líneas o nervaduras que se proyectan y salen en distintos planos que se conectan y bifurcan generando vacíos entre estos. En “Cuencos” también se incluyen los espirales por su carácter concéntrico y la posibilidad que ofrecen para generar estructuras con volumen cóncavo. En su aspecto formal, se produce una repetición de la forma circular y volumétrica. Para materializar esta idea se ha tomado a modo de inspiración la forma de los moluscos adosados en las rocas los cuales contienen otros seres y los cuencos que sirven para contener objetos en su interior. Finalmente, “Crisálida” está compuesta por líneas o cordones de los cuales nacen volúmenes de mayor tamaño que se asimilan a las formas orgánicas de los capullos. Desde esta forma, queremos realizar una analogía con la vida encapsulada y contenida que producen los procesos de individualización, estas cápsulas permanecen esperando la gestación y metamorfosis de los procesos culturales.

Pasando a otro tema, ¿cómo visualizan el estado actual del diseño chileno independiente?

Angélica: No conocemos todas las propuestas de los diseñadores independientes contemporáneos, pero si sabemos que es difícil ser emprendedor en Chile, existen excelentes ideas pero las condiciones del mercado muchas veces van limitando sus posibilidades creativas. Es una lástima que las empresas que producían textiles en Chile hayan cerrado dejando un vacío, una carencia de materia prima diversa, lo que genera muchas veces la repetición hasta el cansancio de ciertas telas. Algo muy importante a nivel simbólico ya que no es lo mismo decir “es diseño chileno con telas que sólo se encuentran en Chile”, versus “es un diseño hecho con telas que se encuentran en cualquier parte del mundo”. Hay un grupo importante de diseñadores que están tratando de crear tendencia de forma autónoma y rupturista, ir en contra de la corriente y tener un sello propio, que vaya construyendo una identidad del diseño nacional que sea proyectable hacia los distintos mercados internacionales de la moda.

Pero en este ir “con” y “contra” la corriente, ustedes tienen la enorme ventaja de desarrollar su propia materia prima, un plus que los diferencia de la oferta presente actualmente en nuestro país.

Eduardo: Esta posibilidad cubre nuestros requerimientos de creación y de diseño, pero el proceso creativo va más allá de aplicar una técnica o material existente en el mercado, es involucrarse de principio a fin con las creaciones sabiendo exactamente cómo y por qué está hecha cada pieza.

Lamentablemente estamos insertos en una cultura de consumo masivo que tiende a desechar todo, la industria de la moda no es la excepción. ¿Sienten que Híbrida trasciende los parámetros de una “tendencia pasajera”?

Eduardo: Absolutamente. No queremos estar a la moda para ser un producto de consumo rápido, si estamos confeccionado accesorios que tienden a la joyería, es precisamente para que se usen en cualquier época del año como un complemento de los atuendos que se usan en ocasiones especiales. Realizamos accesorios que se puedan atesorar en el tiempo con un valor simbólico agregado.

Angélica y Eduardo, ¿qué retos contemplan para este 2011?

Son muchos proyectos y desafíos, varias ideas que tienen que concretarse paso a paso. Tenemos que darle tiempo a algunas cosas, seguir indagando en técnicas artesanales tradicionales y orfebrería. Estamos preparando una nueva colección y las instancias adecuadas para darla a conocer, mientras seguiremos experimentando con nuevos materiales y desarrollando de forma más profunda un estudio de reciclaje en Chile.

Enlace: http://designhibrida.wordpress.com

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