Bryan M. Ferguson: “Siempre me ha atraído lo siniestro y sórdido de la sociedad”

© Bryan M. Ferguson
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El joven cineasta y fotógrafo escocés Bryan Ferguson es un tipo que ha sabido seguir sus instintos abriéndose paso “a su manera” en las competitivas arenas de la industria creativa. Sus fotos son una verdadera colección de frames cinematográficos que parecen transportarnos a historias oscuras e inconclusas, siempre con una narrativa existencialista de fondo, tal como lo hemos comprobado en sus dos más recientes cortometrajes. Un trabajo del que conversamos en exclusiva desde Glasgow.

© Bryan M. Ferguson
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Bryan, en tus inicios, ¿qué te atrajo del cine como arte e industria?

El cine es algo en lo que siempre he querido estar involucrado. Siempre he querido ser Director de Cine. Recuerdo tener 4 años y estar en la sala de clases diciéndole a mi profesor que esto era lo que quería ser, mientras todos mis compañeros querían ser estrellas del deporte o astronautas. Yo sabía que quería crear historias convincentes y componer cada frame con imágenes fascinantes. Probablemente este gusto por el cine se debe a que desde muy pequeño me llevaban a ver películas y mis padres tenían una gran colección que pude examinar mientras crecía.

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Y la fotografía, fue prácticamente una consecuencia, ¿no?

La fotografía es algo a lo que nunca le di mucha importancia. Me interesé en ella recién a los 19 años. Siempre estuve mucho más enfocado en el cine como para considerar tomar fotografías, pero después de un largo periodo de descontento y frustración creativa, debido a la falta de fondos y materiales para hacer mis películas, decidí que quizás tomar una DSLR era una forma de evitar la frustración y poder crear una historia, aunque fuera a través de un frame en vez de 24 por segundo. Siento que la fotografía me ha permitido crecer como cineasta. Trabajar únicamente con una sola imagen cada vez que tomo una fotografía ha mejorado mi ojo a la hora de componer mis tomas para cada uno de mis films.

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¿Qué te sorprende de la fotografía como medio de expresión y forma de capturar lo realidad o sacarla de foco?

Es fascinante poder capturar un momento y contar una historia a través de una solitaria imagen. Ya sea una toma en la que te has tomado un periodo de tiempo para encuadrar y componer, o bien una captura espontánea, la fotografía puede entregar una imagen poderosa y evocar toda una variedad de pensamientos y sentimientos. Me entusiasma que el poder de una imagen y su ambigüedad puedan ser interpretadas de diversas maneras por diferentes personas.

¿Piensas que a través del tiempo has logrado definir un estilo?

No estoy muy seguro de tener uno. Al parecer no puedo pensar en mi trabajo con objetividad. Siempre me ha parecido incómodo hablar de esto. La mayoría de mis fotos tienen una apariencia muy cinemática dado mi experiencia en el cine, y esto es algo difícil de evitar. Por otro lado, siempre me he sentido atraído por el lado siniestro y más sórdido de la sociedad. Creo que ello se plasma en mi trabajo por lo que éste puede ser muy oscuro en ese sentido, pero espero de una manera más implícita.

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Hablando de inspiraciones, ¿cuáles serían las tuyas?

Como la mayoría de los artistas, siento que sufro de más bloqueos que de períodos de inspiración. Pero en general yo diría que el trabajo de otros fotógrafos y cineastas es una muy buena fuente de información, además de las extrañas subculturas y rarezas del mundo que puedes descubrir a través de las noticias u online. Tengo una profunda fascinación o incluso una obsesión con el horror del cuerpo y las subculturas bizarras, sexuales y fetiches. Mucho de mi trabajo parece girar en torno a desórdenes mentales, al horror corporal o un siniestro fetichismo sexual. La música es también una excelente inspiración. Desde que era pequeño, siempre la he asociado con las películas. Podía escuchar cintas y cintas de música, armar soundtracks de películas en mi cabeza y dibujar un cartel para ellas. Incluso ahora, estoy escuchando música que trato de ver cómo podría encajar en una determinada escena o bien la canción puede plantar la semilla de una idea que crecerá a partir de ella.

© Bryan M. Ferguson
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Ahora, pasemos de la inspiración a la técnica. ¿Todo tu aprendizaje ha sido autodidacta?

Usaría el término “Educación formal” de manera muy informal. Tome un curso en Glasgow, llamado operaciones y producciones de TV. Esto fue lo más cercano al cine que pude tener de momento. Los dos años que estuve ahí aprendí cómo poner un trípode y a encender la cámara. Había incluso una clase de fotografía, pero en ese momento yo no tenía un real interés, así es que no hice mucho más que maravillarme con lo intrigante que era el cuarto oscuro. Por ello diría que soy ante todo un autodidacta.

¿Cómo lo hacías para avanzar por tu cuenta?

Yo escribía mis propios guiones y usaba cualquier cámara, desde una vieja Tyco blanco y negro de juguete, a una Hi8, a una MiniDV a HD y ahora a DSLR. A los 11 años ya reunía a mis amigos y hacíamos películas, a los 14 era mi oficio y aprendí a usar programas de edición.

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¿Qué podrías contarnos sobre tu más reciente trabajo audiovisual?

“Vore” y “Sockets” son los dos primeros films de los que realmente puedo decir me siento orgulloso. Un gran logro pues soy muy autocrítico y normalmente odio todo lo que he hecho. “Sockets” fue un film que escribí y grabé el otoño del año pasado en mi departamento en Glasgow. La historia gira en torno a al insomnio, algo que he sufrido desde que tengo memoria, aunque debo decir que nunca he golpeado a una prostituta hasta la muerte con un martillo, te lo puedo asegurar. De hecho, recuerdo que estaba un poco dañado por una relación rota, frustrado creativamente, me sentía rechazado y tenía insomnio y todas esas cosas al parecer se manifestaron en una experiencia maniaco visual. Recuerdo que quería atacar los sentidos y hacer un asalto sensorial al espectador. Trabajé con un diseñador de sonido y pasamos siete encafeinados días y noches en su estudio creando un meticuloso e intrincado diseño de sonido para doce minutos de película. Por otro lado, “Vore” alberga mi interés en las subculturas bizarras y en los fetiches sexuales. Yo había escrito originalmente un guión de comedia negra que hablaba sobre relaciones adulteras pero lo metí a un cajón y comencé a escribir algo más oscuro y ambiguo que giraba en torno a la Vorarephilia. Quería hacer algo extraño y completamente narrativo-visual: un film sobre canibalismo sexualizado de una forma implícita. Siempre he pensado que menos es más. Es muy difícil filmar a alguien masturbarse mientras ve a una mujer bailando con partes de animal muerto y que no luzca cómico o incluso pornográfico. Así es que fue un reto y creo que he logrado conseguir lo que me proponía hacer, por lo que estoy bastante orgulloso del producto final, y creo que será muy interesante verlo con una audiencia en el Festival de Artes Eróticas de Edimburgo en Junio.

En este momento, ¿qué cámaras te acompañan en tu travesía?

Ahora estoy usando una Canon 550D y un kit de lentes (18-135mm), uno de 50mm y uno 35-80mm. También utilizo un trípode normal. Nada del otro mundo…

¿Qué tal tu relación con Photoshop?

Uso Photoshop Lightroom, que es un poco menos complicado. Veo mucha fotografía online y creo que cuando una imagen ha sido demasiado manipulada y trabajada llega a un límite que deja de ser una fotografía. Ha mutado a otra cosa. No me gusta sobre trabajar mis fotografías, si lo hago termino odiándolas. Por eso pienso que Lightroom me ayuda a dar equilibrio, pero no para generar huracanes artificiales. Pero no me malinterpreten, adoro mucha de la fotografía que utiliza esos métodos, pero de una forma silenciosa, difícil de percibir…

Y de todas tus imágenes, ¿cuáles destacaría?

Mis favoritos son: Black Teeth, Banshee, Cryptogram, All These Misplaced Pieces, Inoperative Fixture, His Fearful Symmetry, Transmission and The Professor y The Visitor.

© Bryan M. Ferguson
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Si de planes se trata, ¿cuáles son los tuyos?

Acabo de archivar un guión a medio escribir que no logre resolver y ahora estoy trabajando en uno que trata de infección y desfiguramiento. Espero quizás iniciar una pre-producción el próximo mes y comenzar a grabar a mitad del verano. También tengo un guión que escribí hace unos dos años, es una historia bastante kafkiana sobre el romance dañino de una chica con el cadáver de un hombre mayor. Este puede ser mi debut en el largometraje, pero mi mente está constantemente cambiando y soy bastante impulsivo cuando se trata de mi trabajo. En cuanto a la fotografía, no tengo nada en mente en este momento, mi fotografía surge espontánea e impulsivamente.

Enlace: www.cargocollective.com/bryanmfergusonwww.flickr.com/bryanishaunted

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