La fotografía intervenida con pintura parece ser una técnica híbrida natural de Raúl Gasque-Sansores (México, 1981), cuyo estilo es capaz de establecer una gramática propia entre las técnicas mixtas. Fotógrafo y realizador audiovisual de primera mano, Gasque-Sansores busca reinventar una de sus series fotográficas cuya vena medular es la mujer, la presencia femenina como misterio y abstracción, como punto de partida y retorno en sí misma. En la serie “El misterio de la mujer”, la inflamación del amor y el júbilo del sexo que provoca una mujer se traducen en una técnica accidentada y un trazo casi compulsivo, cuyo hilo conductor es la simbología del color. La supremacía del rojo, que otorga la profundidad y embriaguez del orgasmo, pondera en microcosmos que completan el misticismo del azul, la vivacidad del amarillo y la candidez del rosado. Un ritual sinestésico que parte más de un patrón emocional que de uno propiamente técnico.

© Raúl Gasque-Sansores

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¿Cómo se relaciona “El misterio de la mujer” con lo que has venido trabajando?

La técnica pictórica es la que siempre utilizo; pinto con las manos, con la espátula, con un cuchillo sin filo… La técnica fotográfica fue variando desde el monocromo, hasta las distintas temperaturas de color y filtros de colores que acompañaron a los flashes de estudio. Utilicé varios tipos de acrílico y un poco de óleo para crear humedad y frescura.

© Raúl Gasque-Sansores

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Háblanos de la simbología del color, de la ponderación de los colores cálidos y la supremacía del rojo:

Los colores que utilicé son los que viven conmigo, colores llenos de contraste como el Cadmium Red Deep y Medium, todo en un acrílico concentrado especial que hace que el color y la saturación resalten. También utilicé bastante el Dioxazine Purple para hacer juego, y dos tipos de amarillos. La utilización del rojo es a propósito, ya que el rojo es profundidad, vida y muerte, como el orgasmo y como lo que despierta y mata la mujer en el hombre. Por supuesto, no podría olvidar al Opera Rose que jugó un papel fundamental, un rosa intenso y único, sin quedarse en el pastel ni en el fluorescente. El azul entra a borbotones como si fuesen ríos que refrescan los poderosísimos fuegos de la feminidad.

© Raúl Gasque-Sansores

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¿Cuál es la visión de la mujer que buscas transmitir?

No hice esta serie para dar una visión neutral de la mujer, sino con la firme intención de transmitir lo que un hombre siente cuando ve a una: cuando bebe su sudor o prueba su carne, el rebosar de los sentidos se convierte en sangre, como la sangre que se revuelve en su paladar o en su corazón, a punto de estallar en la profundidad del sexo; en los ojos de las mujeres de las obras se respira una energía transgresora que crea un sexto sentido. Esto fue una manera de explicar cómo una mirada te puede tocar sin tocarte físicamente, y en definitiva, si eres un hombre o una mujer que le gustan las mujeres, nunca nada te ha tocado hasta el fondo del alma como la mirada profunda de una mujer.

© Raúl Gasque-Sansores

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