Un ambiente ecléctico y lleno de encantadores detalles es lo que podemos apreciar a primera vista en el ya clásico Jégbüfé (Ice Buffet), un lugar que parece detenido en el tiempo, específicamente en la Budapest de 1952 cuando este local fue abierto en la concurrida Plaza de los Franciscanos. Hace unos años, los propietarios decidieron expandirse con un nuevo look por lo que pidieron a dos jóvenes estudiantes de arquitectura -Wanda Reich y Noémi Varga- poner en movimiento su talento para dar vida a un interiorismo difícil de olvidar, al tiempo que la diseñadora Ábris Gryllus se encargaría de crear la imagen de la remodelada confitería y pastelería, una parada obligada para los amantes de los sabores dulces y exóticos. La inspiración principal para lograr esa estética vintage, fue simplemente retomar y modernizar los elementos que han hecho del Jégbüfé un espacio inolvidable. De esta forma, los profesionales recurrieron al color blanco y a los espejos para lograr una sensación de amplitud; a ello se suman superficies de cristal que dan la impresión de un minimalismo fresco y elegante. En cuanto a gráfica, los motivos seleccionados fueron copos de nieve, los que aparecen en varios rincones del interior como en el panel metálico de la celosía que rodea a la caja, en las copas o bien en el exterior de la fachada, ésta finamente decorada con tipografías que recuerdan a los logotipos típicos de la década de los 50´s.

© Attila Vigh

© Attila Vigh

© Attila Vigh

© Attila Vigh

© Attila Vigh

© Attila Vigh

© Attila Vigh

© Attila Vigh

Enlace: www.jegbufe.hu

No Hay Más Artículos